Celos

Tenía un amor, una mujer sin igual, más bella que la pintura de cualquier artista, temía perderla, mi miedo era real, y mis celos crecían sin que pudiera resistirlos.

No sabía lo que ella pensaba, ni lo que quería de mí, mis celos se apoderaban de mi alma, ya no podía ni dormir.

Celos, celos, celos, me consumían por dentro, celos, celos, celos, de quien te mira y a quien sonríes con encanto.

Pero un día llegué a casa, y ella no estaba allí, en la mesa una nota escrita, me dejaba sin aliento al leerla.

Jamás te engañé, decía la nota, pero tus celos me ahogan, me marcho porque no puedo soportarlos, no porque haya encontrado otro amor.

Celos, celos, celos, mi amor se fue por culpa de ellos, celos, celos, celos, y ahora mi alma está rota en pedazos.

Así aprendí la lección, de que los celos no son amor, y que el control y la posesión, no son la forma de mantener cerca a quien amas con fervor.

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